Hace más de 20 años un joven ruso conoció a una familia estadounidense que había adoptado a un niño ruso. Esa familia compartió su deseo de encontrar a los padres biológicos del niño y nuestro compañero decidió ayudarles. Así fue cómo se llevó a cabo la primera búsqueda.
Aquella familia quedó muy satisfecha con el resultado. Sin hablar ruso y sin contactos en el país, nunca hubieran conseguido conocer a las personas que trajeron al mundo a su hijo. El rumor corrió entre otras familias que llevaban años pensando hacer la misma búsqueda pero no sabían por dónde empezar. Y en poco tiempo nuestro compañero ya tenía varios casos más encima de su mesa. El sintió que estaba haciendo algo único y, finalmente, decidió dedicar su vida a esa labor. Actualmente, ha realizado más de 1500 búsquedas en los diferentes países de la antigua URSS.
Hoy, después de dos décadas de dedicación, BuscoPadres cuenta con representantes en varios países. En España, Irina es nuestra representante, donde trabaja incansablemente para ayudar a personas de todo el país.

